ESPAÑA – Desde que Garnica adquirió el firme compromiso de reducir su huella de carbono, la compañía ha ido incorporando en los últimos años a todas sus plantas el registro de huella de carbono gestionado por la Oficina Española de Cambio Climático.

Este consumo eléctrico incide directamente en la reducción de su huella de carbono. En 2018 han comenzado a utilizar un mix energético “más renovable”, lo que ha supuesto una reducción significativa de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esto ha permitido a Garnica seguir reduciendo paulatinamente su CO2 equivalente (tCO2eq), unidad de medida utilizada para calcular las emisiones de todos los gases de efecto invernadero que, en este caso, se miden en relación a la facturación de la empresa.
La huella de carbono corporativa es un indicador medioambiental que refleja todos los gases de efecto invernadero (GEI) emitidos en un centro de trabajo, tanto directa como indirectamente. Se mide en peso equivalente de CO2, para que sea un indicador objetivo y comparable. Conocer la huella de carbono de una organización es el primer paso para establecer una estrategia de reducción o compensación de emisiones.
En el caso concreto de Garnica, la emisión de estos gases de efecto invernadero se calcula sobre todos los centros de trabajo del Grupo, incluyendo los alcances 1 y 2, es decir, el combustible quemado in situ para producir energía o para el transporte dentro de la fábrica, así como el consumo eléctrico.
Todos los esfuerzos de la compañía están, por tanto, en línea con sus políticas ESG en materia de responsabilidad social, y forman parte de su compromiso por garantizar la eficiencia ambiental de toda su actividad, ya que quiere seguir creciendo de forma responsable a través de modelos económicos sostenibles, para avanzar hacia una economía circular.
Garnica es fabricante de tablero contrachapado y líder mundial en la producción e innovación de tablero de chopo procedente de plantaciones europeas sostenibles.

0 Comments