EE.UU. – Más de 400 asociaciones, empresas y propietarios de tierras vinculados al sector forestal de Estados Unidos enviaron una carta conjunta al presidente Donald J. Trump solicitando medidas inmediatas para enfrentar una crisis creciente que amenaza el suministro de madera, las economías rurales y la seguridad energética del país.
La iniciativa fue encabezada por la Forest Landowners Association, la American Biomass Energy Association y el American Loggers Council, quienes subrayan la urgencia de estabilizar el sector forestal y garantizar su acceso a los mercados, en un contexto marcado por cierres de aserraderos, desastres naturales y prácticas comerciales internacionales desleales.
La misiva se emitió tras la orden ejecutiva firmada el 1 de marzo por Trump, que instruye a las agencias federales a impulsar la producción nacional de madera y productos forestales. Los firmantes advierten que, sin acciones decisivas, el país podría perder su base forestal, mercados clave y millones de empleos vinculados a la cadena de valor de la silvicultura.
La coalición propone cuatro medidas inmediatas:
- Respaldar la Disaster Reforestation Act, para garantizar la recuperación de los propietarios tras desastres naturales y la reforestación de terrenos.
- Ampliar la definición de biomasa leñosa en el Renewable Fuel Standard, abriendo nuevos mercados para madera de bajo valor y fomentando la energía renovable.
- Promover la biomasa para generación eléctrica, creando empleos rurales y reduciendo riesgos de incendios forestales.
- Apoyar la Loggers Economic Assistance Act, que brindaría alivio económico directo a los contratistas forestales.
“Los bosques privados de Estados Unidos son un activo estratégico nacional”, afirmó Scott Jones, CEO de la Forest Landowners Association. “Con estas medidas, la Administración Trump puede dar certeza a propietarios, madereros y aserraderos, fortaleciendo al mismo tiempo la manufactura local, la energía renovable y la vida en las zonas rurales”.
Por su parte, Scott Dane, director ejecutivo del American Loggers Council, recordó que el gobierno heredó “una industria en declive” y destacó que las políticas recientes buscan revertir esa situación. En la misma línea, Carrie Annand, directora ejecutiva de la American Biomass Energy Association, subrayó que la bioenergía es “crítica para el bienestar del país” y destacó el papel de la biomasa en la reducción de incendios y en la generación constante de energía renovable.
La coalición enfatizó que los 3,9 millones de empleos apoyados por la silvicultura, junto con la vivienda, la infraestructura, los productos de consumo, la independencia energética y la seguridad nacional de EE. UU., dependen de bosques productivos y sostenibles.

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